El drama divino: «¡Señor Cristo!» y «¡Padre Eterno de la Gloria!»

El nicaragüense es teatral, pasional y muy expresivo. Cuando te cuentan un cuecho (chisme) tan fuerte que te deja sin respiración, un simple «¡Oh, vaya!» no es suficiente. Necesitas invocar a las altas esferas.

Soltar un «¡Señor Cristo!» o un prolongado «¡Padre Eterno de la Gloooria!» llevándote las manos a la cabeza es la reacción estándar ante una noticia impactante, un susto enorme o un escándalo mayúsculo.

¿Te ha parecido útil?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Puntuación media 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *