Mario Gómez Luelmo

  • Sobreviviendo a la rutina nica: Coyotes, quehaceres y exclamaciones de infarto

    Si has seguido nuestras lecciones anteriores de «Nicañol», ya sabes cómo pedir una dirección, cómo salir de fiesta y cómo no encabarla en el trabajo. Pero, ¿qué pasa cuando te quedas en casa? ¿O cuando te encuentras con ese amigo que habla más de la cuenta? El verdadero nivel de inmersión en Nicaragua se demuestra…

  • Ruta por Nicaragua en 12 días: Volcanes, ciudades coloniales y playas del Pacífico

    Seamos honestos: cuando la mayoría de la gente piensa en cruzar el charco para ir a Centroamérica, suele mirar hacia Costa Rica o la Riviera Maya. Pero si eres de los que prefieren esquivar a las multitudes, de los que buscan ese sabor auténtico que ya no se encuentra en los catálogos turísticos tradicionales, Nicaragua…

  • El arte mágico de las direcciones nicaragüenses

    En Nicaragua, no se usan los nombres de las calles ni los números de portal. Las direcciones se dan tomando un punto de referencia conocido (que a veces ni siquiera existe ya, como «donde fue el arbolito») y contando por cuadras (manzanas de casas) hacia los puntos cardinales (norte, sur, este/arriba, oeste/abajo). Así que, si…

  • Encabarla

    Vale la pena recordarla porque es un clásico absoluto. Cuando metes la pata, te equivocas a lo grande o cometes un error grave, la encabaste. Puedes usarla en el pegue o en tu vida amorosa: «La encabé con esa muchacha».

  • Batear a alguien

    En un artículo anterior vimos que «estar bateado» es no entender nada. Pero el verbo «batear» tiene un uso magistral en el terreno romántico: significa ignorar o rechazar a alguien. Si alguien intenta ligar contigo y no te interesa, básicamente «lo bateas» (como si le dieras con un bate de béisbol y lo mandaras lejos).

  • De plano

    La muletilla perfecta para dar énfasis. Significa «de verdad» o «en serio». Si te cuentan un buen cuecho (chisme) que te deja asombrado, tu respuesta debe ser: «¿De plano?!».

  • ¡Ajá, omai, ¿cómo estás?!

    Si vas por la calle y alguien te saluda con un «¡Ajá, omai!», no te asustes. «Omai» es una adaptación muy de la calle y fonética del «homie» (amigo/socio) estadounidense. Es un saludo súper informal entre gente de confianza.

  • Las mil y una formas del «Arrecho» y el «Encachimbe»

    Ya habíamos mencionado que «estar arrecho» significa estar enfadado. Bueno, pues el idioma es tan rico que tiene niveles:

  • Paradito vs. Vivo

    Dos adjetivos imprescindibles para describir la personalidad de la gente:

  • Chatel y Cipote

    En lecciones anteriores aprendimos que a los jóvenes se les llama «chavalos». Pero si hablamos de niños más pequeños, chiquillos o críos, las palabras mágicas son chatel o cipote. Son términos muy cariñosos y de uso diario en cualquier hogar nicaragüense.