En Nicaragua, no se usan los nombres de las calles ni los números de portal. Las direcciones se dan tomando un punto de referencia conocido (que a veces ni siquiera existe ya, como «donde fue el arbolito») y contando por cuadras (manzanas de casas) hacia los puntos cardinales (norte, sur, este/arriba, oeste/abajo).
Así que, si pides indicaciones, prepárate para escuchar algo como: «De la Iglesia Espíritu Santo, cuadra y media al norte, media cuadra al oeste». Y sí, la gente llega a su destino perfectamente. ¡Es un superpoder local!
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