Mario Gómez Luelmo

  • Llévatela al suave

    El ritmo de vida en Nicaragua invita a disfrutar el momento, y esta frase lo resume a la perfección. «Llévatela al suave» significa tomarse las cosas con calma, ir despacio o no estresarse. También se usa para pedirle a alguien que tenga paciencia o tacto con otra persona («Llevalo al suave, que hoy tuvo un…

  • Encabarla

    Todos cometemos errores, pero en Nicaragua, cuando metes la pata hasta el fondo o arruinas algo, se dice que «la encabaste». Es una forma muy coloquial de admitir culpa: «Uy, la encabé con ese comentario».

  • Botar la gorra

    Todos tenemos un límite de paciencia, y cuando un nicaragüense llega al suyo, «bota la gorra». Esta expresión gráfica significa perder los estribos, enfadarse mucho o hartarse de una situación. ¡Es mejor no hacer que un pinolero bote la gorra!

  • Nel pastel

    Una forma divertida y rítmica de decir un «no» rotundo. Si alguien te propone un plan que no te gusta o te pregunta si fuiste tú quien se comió el último trozo de queso frito, la respuesta defensiva y con humor es: «¡Nel pastel!». Significa «de ninguna manera».

  • Chocho

    ¡Chocho! Es la exclamación por excelencia para denotar asombro, sorpresa gigante o incluso un poco de incredulidad. Si ves un paisaje espectacular o te cuentan un chisme increíble, soltar un buen «¡chocho!» con los ojos muy abiertos es la respuesta más natural que puedes dar.

  • Pinoleros

    Si a los costarricenses se les llama «ticos» y a los hondureños «catrachos», a los nicaragüenses se les conoce con orgullo como «pinoleros». Este apodo proviene del pinol, una bebida tradicional precolombina hecha a base de maíz tostado y molido. Ser pinolero es sinónimo de ser nica de corazón.

  • Dicharachos

    Antes de entrar en materia, hay que conocer esta palabra. Los «dicharachos» son precisamente esas frases coloquiales, refranes o modismos populares que la gente usa en su día a día. Aprender los dicharachos locales es la llave maestra para entender el humor nicaragüense.

  • Nicañol

    El español de Nicaragua tiene su propio acento y su propia cadencia que lo distingue de otros países hispanohablantes. Esta mezcla única de español estándar y expresiones locales a menudo se conoce como «Nicañol», una prueba viva de la riqueza cultural del país.

  • Salado

    Si te dicen que estás «salado», no tiene nada que ver con la comida. En Nicaragua, estar salado significa tener muy mala suerte o que algo no te salió como esperabas.

  • Bacanal

    Si vas a Nicaragua y quieres salir de fiesta, tienes que buscar un buen «bacanal». Esta palabra se usa para describir una fiesta grande, ruidosa y muy animada entre amigos.